Con el correr del tiempo, la vuelta del fútbol tuvo su hora pero sin público y por ende sin recaudación por venta de entradas. En esta nota, las pérdidas de los equipos argentinos.

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Dentro de las principales dificultades que atravesaron los clubes se encontraba la falta de ingresos por transferencias de jugadores, cuotas, derechos de televisación, abonos y publicidad. 

En su momento, Forbes estimó que el fútbol argentino tendría pérdidas por $10.000 millones, solo en la Primera División.

Según dicha revista, River gasta $ 350 millones por mes para pagarle al plantel, y los ingresos por TV solo cubren el 5%, mientras que Central Córdoba, un equipo ascendido recientemente, paga $ 13 millones y el 50% lo paga con los ingresos de televisación. Dentro de estas dificultades, Racing fue el primer club argentino en verse obligado a acordar con sus jugadores una reducción del 30% de sus salarios.

Otros de los inconvenientes que más se sintieron fueron el “stop debit” de las cuotas sociales (que para un club mediano representa el 25% de los ingresos), la caída de los ingresos por actividades deportivas, estacionamiento y alquiler de estadios para eventos. Además, muchos socios reclaman los abonos a platea pagados y no gozados por la falta de fútbol.

Para la confección de la tabla anterior, tomamos en cuenta el aforo promedio que tuvieron dichos equipos en sus estadios durante la temporada 2019. Y utilizamos como referencia el valor estipulado por AFA de las entradas, ajustadas al último aumento efectuado en febrero de 2020. Para la Superliga (competencia antecesora de la Liga Profesional de Fútbol actual), una entrada general tenía como valor mínimo $550 y como máximo $700. 

Fuente: Mendoza Post