Javier Guardiola es un escribano de 59 años que, alejado de las redes y el mundo tecnológico, decidió construir un potrero cerca de su casa en la costa norte del Dique de Potrerillos.

Tras construir la mini obra, estaqueó un cartel con el nombre “Estadio Leo Messi”. Su hija, al publicar este gesto en las redes sociales, recibió el cariño de todos los fanáticos y hasta le contestó el próximo Ibai Llanos. Alejado del tumulto, el ideólogo de la idea, conversa con Doble Amarilla: “Los argentinos hemos pasado una pandemia que nos ha puesto muy tristes. Messi nos hizo sentir más cerca”.

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“Me llamó muchísima gente”, dice Javier Guardiola, un escribano mendocino de 59 años que bautizó a su cancha de fútbol como “Estadio Leo Messi” y que en los últimos días recibió una catarata de mensajes de cariño, reconocimiento y de miles de pedidos de entrevistas. Un pequeño gesto en una inmensa montaña que terminó rompiendo todo tipo de fronteras.

Con apellido similar al entrenador del Manchester City, el “Pep” argentino dedicó algunos de sus días de descanso para construir un mini estadio a unos 1.000 metros de “El Refugio”, el nombre que le puso a la casa donde suele descansar los fines de semana. La misma está ubicada en la costa norte de Dique de Potrerillos, alejada de la civilización.

“Tengo un amigo con el que trabajamos juntos en desarrollos inmobiliarios y tiene varios terrenos en ese sector, que está cerca de mi casa. Entonces le pregunté si me podía ceder unos metros para construir una canchita de fútbol, que es el sueño de todo pibe, aunque uno ya no sea un pibe”, cuenta Javier, en diálogo con Doble Amarilla.

Su hija, Macarena, publicó en su cuenta de Twitter las fotos de la creación y con un mensaje donde le pedía a los streamers Ibai Llanos y Martín ‘Coscu’ Disalvo (quienes conocieron a Messi en su despedida de Barcelona) que llegaran las fotos al crack. “Dile a tu papá que le quiero”, respondió el influencer español tan querido en las redes sociales.

“Me motivó sus ganas de querer ganar con la Selección Argentina. También me conmovieron sus lágrimas tras irse de Barcelona. Llegó a París y fue aclamado por todo el mundo. Tiene un liderazgo muy especial, que no es el de la impronta y el que aparenta carácter, sino que es el de la inteligencia, del que sabe manejar las emociones”, plantea el mendocino a Doble Amarilla.

Además, describe a su nuevo estadio: “Justo tenía un potrero con un corral que estaba abandonado, ubicado a unos 1.000 metros de mi casa. Entonces ahí preparé el movimiento de tierra necesario para dejarla plana y poder hacer una canchita. Como parodia, le puse “Estadio Leo Messi” como nombre, para que funcione como una metáfora. Hice unos arcos muy lindos, a los postes los hice achuelar bien y hasta los pinté, tienen redes y todo”.

Yo sobre los tiempos de la pandemia, justifica: “Los argentinos hemos pasado una pandemia que nos ha puesto muy tristes. No la estamos pasando bien la verdad, también tenemos el tema de la grieta y los políticos que nos han separado. Messi nos hizo sentir más cerca. Y lo otro es que a mí me gusta mucho el fútbol, y me gusta ver a los artistas, que están tan a la altura como cualquier artista plástico, músico o escritor”.

Sin embargo, no contaba con convertirse en un famoso de las redes sociales. “Le quise hacer un homenaje secreto, discreto entre las montañas, donde quizás nadie lo iba a ver nunca. Lo que no conté es con mis hijas, que tienen un gran manejo de las redes sociales”, cuenta entre risas.

“La vista es impresionante. Se ve el Cordón del Plata majestuosamente, el paisaje con el sol por la montaña es fabuloso. La terminamos el domingo con el novio de mi hija, le estábamos poniendo el ganchito donde van las redes. La verdad que todo fue muy divertido”, describe Javier Guardiola.

“Es un homenaje particular. Pero al viralizarse de tal forma, uno no puede no ser generoso con los demás. Espero que sea un estadio que se use. Que lo usen mis hijos, sus amigos y mis amigos. Y también aquel que se acerque y peguemos onda. Eso quiero, que se pueda usar y que se aproveche”, finaliza Javier Guardiola, el ideólogo de un estadio que se llevó el cariño de muchos argentinos.

Fuente: Doble Amarilla