El ex volante de Godoy Cruz y el recuerdo de su gran paso por el Tomba.

Hay algunos pocos jugadores que logran hacer historia en un club, quedar para siempre en la memoria de los hinchas. Diego Villar fue uno de ellos en Godoy Cruz. Llegó en 2005 con perfil bajo. No había podido tener continuidad ni en Newell’s, donde se formó y debutó, ni en Santiago Wanders de Chile. Pero, en el Tomba se destapó, tuvo grandes rendimientos y formó parte del equipo que consiguió el primer ascenso a Primera en la historia del club en su primera temporada.

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“Ese plantel va a ser recordado por siempre. Godoy Cruz llevaba 12 años en el Nacional B y siempre estaba cerca de ascender y finalmente no lo conseguía. Fue importante también para Mendoza que hace tiempo no tenía un equipo en Primera”.

“Conocía al técnico, a varios chicos que estaban en el club. Fue medio raro el comienzo porque no me llegaba el pase y estuve cinco fechas sin jugar, así que el técnico me bancó bastante (Juan Manuel Llop). Y bueno, a veces los dirigentes se ponen impacientes y, por suerte, de la mano del Chocho Llop que empezó a arreglar el tema pude debutar en el clásico de Mendoza con San Martín”.

“Eramos un grupo muy unido, nos reíamos mucho. Sabíamos después de salir campeones que no se nos iba a escapar. Intentamos ganar el segundo torneo en el que arrancamos bien y después perdimos con Talleres y Chicago, que tenía un gran plantel y lo terminó ganando. Llegamos a las finales sabiendo que íbamos a sufrir pero seguros de que no se nos iba a escapar”.

No sé si soy ídolo en Godoy Cruz. Si que soy reconocido, que la gente me demuestra todos los días un cariño muy especial. Que pasé cinco años y medio muy buenos y estoy agradecido por ser parte de la historia de Godoy Cruz. Es el club que me dio nombre en el fútbol argentino”.

En la actualidad, Villar está dirigiendo a la Octava División de Aldosivi, además de seguir el proyecto que tiene con su familia del almacén de golosinas en Mar del Plata.

Fuente: Diario Olé